Bellreguard es sobre todo pueblo residencial, con mucha casa entre medianeras de las de siempre. El trabajo eléctrico aquí gira casi todo alrededor de la reforma.
Vivienda estrecha y profunda, a veces con dos alturas y cámara, donde la instalación original iba por superficie y se ha ido empotrando a trozos según se reformaba cada habitación. Cuando se aborda una reforma seria, lo sensato es renovar la instalación entera de una vez: sale más barato que hacerlo tres veces por partes.
Cerrar una terraza, convertir el bajo en local o habilitar la cámara como habitación cambia lo que la instalación tiene que aguantar. Si el cuadro se queda corto, hay que ampliarlo antes y no después de que empiece a saltar.
En reforma es donde más se dispara la factura si no se cierra el alcance al principio. Yo paso presupuesto detallado por escrito y si aparece algo imprevisto, que en casas antiguas pasa, te lo cuento antes de ejecutarlo, no en la factura final.
Bellreguard y el resto de La Safor: Gandía, Playa de Gandía, Oliva, Daimús, Piles, Miramar y Xeraco.