Daimús es pueblo y playa, y eso se nota en el tipo de encargo. En el núcleo, casas unifamiliares de toda la vida que se van reformando; en la playa, apartamentos y adosados que muchos dueños solo pisan en verano.
Una vivienda que pasa nueve meses cerrada envejece distinto. Cuando llega junio y se abre la casa aparecen los tres de siempre: el diferencial que no vuelve a subir, el termo que no calienta y enchufes de la terraza que ya no dan. Si me avisas antes de la temporada lo dejamos revisado y te ahorras el disgusto con la casa llena de gente.
En las casas del núcleo lo más habitual es la renovación de cuadro y la separación de circuitos, sobre todo cuando se reforma la cocina o se añade aire acondicionado. Se puede hacer por fases si no quieres afrontarlo todo de golpe.
Daimús está a pocos minutos de mi zona de trabajo habitual, así que no es un pueblo al que vaya si me pilla de paso: voy igual que a Gandía.
Daimús y el resto de La Safor: Gandía, Playa de Gandía, Oliva, Bellreguard, Piles, Miramar y Xeraco.